Llega a Netflix esta serie británica con un tema que puede o no sacudir a la gente como lo es hablar de sexualidad abiertamente.

Durante ocho episodios seguimos a Otis (Asa Butterfield), Maeve (Emma Mackey), y Eric (Ncuti Gatwa), en su búsqueda por proporcionar terapia sexual a toda una preparatoria, mientras se descubren a sí mismos.

Ahora que terminamos las presentaciones tengo que decir que elegí ver la serie solamente para saber de qué forma tratan un tema tan relativamente volátil; y tengo que decir que me alegra ver que fue llevado de tan buena manera.

Creo que me gustaría empezar por el apartado visual en el que tenemos unas vistas muy panorámicas, y con una paleta de colores bastante cálida, incluyendo la casa roja de Otis. Por otro lado, la música es muy buena, y bastante ad-hoc al momento en el que se utiliza.

Como dije previamente, los protagonistas se van descubriendo a sí mismos durante el desarrollo de los episodios, mientras van tratando temas un poco más auto-conclusivos a lo largo de los mismos. Así pues, vemos como Otis empieza a ganar carácter y a ser un poco más extrovertido, o como Maeve empieza a suavizarse luego de empezar como la clásica badass de la clase.

También quiero resaltar que la serie nunca detiene su dinamismo, ya que, si bien hay segmentos que aburren un poco, la serie mantiene la expectación y las ganas de ver que pasa después, logrando que empaticemos en mayor o menor medida con los personajes.

Como punto final creo que al final de la serie, cuando pareciera que los hilos se empiezan a cerrar, se abren aún más, con un desarrollo mayor de los personajes ya existentes.

Bonus: Creo que a más de uno le podrían servir terapias como las de Otis.

Te has suscrito con éxito a Geek Hispano
¡Bienvenido de nuevo! Has iniciado sesión correctamente.
¡Excelente! Te has registrado correctamente.
¡Éxito! Su cuenta está completamente activada, ahora tiene acceso a todo el contenido.