Final Fantasy X, la esencia de los falsos ídolos

¿Estáis listos para subiros al tren de la nostalgia? Ya hace 19 años que apareció en nuestras vidas uno de los títulos mas importantes de la sexta generación en cuanto al género del RPG, Final Fantasy X.

¿Que tiene de especial este título para ser tan relevante? preguntareis, bueno, fue el primero en incluir actores de doblaje, ya que todos los anteriores eran mudos. También los gráficos mejorados y en 3D, ya que la potencia de Ps2 era más que suficiente para generar este tipo de escenarios.

Pero hoy vengo a contaros diversas cosas pertenecientes a su trama, cargada, sin duda, de mensajes contra la política y la religión.

Símbolo religioso de Zanarkand 

El juego se empeña en mostrar la devoción de todos los habitantes de Spira, pero no es una devoción sincera, me explico, en realidad rezan por miedo a Sinh, un monstruo que viene cada X tiempo como «castigo» por la gente que comete algún pecado. Y para hacerle frente tiene que ir algún invocador de turno con sus protectores y sacrificarse así mismo y a uno de sus compañeros el cual se convertirá en la invocación suprema y en el nuevo Sinh una vez este sea vencido.

Esto último la gente no lo sabe, para ellos mientras haya lo que llaman «La calma» les vale. Pero en realidad este ciclo no es más que un chanchullo para mantener a un gobierno teocrático, que gobierna a base de manipular a la gente con el miedo de que Sinh regresará si no siguen los dogmas establecidos.

A lo largo del titulo se va destapando todo este complot, lo que pone en duda las creencias de uno de los personajes en concreto, el cuál es un fiel seguidor del dogma de Yevon, Wakka. Durante toda la historia podemos observar como va decostruyendo sus creencias y como eso lo desmoraliza cada vez más y más.

Eso es precisamente lo que este título quiere enseñar, a romper los dogmas establecidos a revelarse por provocar un cambio en la sociedad, quizás ahora más que nunca nos haga falta revivir esa esencia.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.