/ Opinión

Everything sucks!... O quizás no todo

¡Ah, los noventas! Una década marcada por el grunge y… bueno, algo tendrá que haber.

Antes que nada, creo que es momento de aclarar algo, siendo alguien nacido a mediados de esa década, lo cierto es que no tengo muchas memorias de la misma. Este factor resulta decisivo al momento de hablar de esta serie, exclusiva de Netflix.

Y es momento de preguntarse, ¿por qué resulta importante? Pues bien, creo que resulta importante porque a lo largo de la serie, veremos un montón de referencias a los infames 90’s. Todas estas referencias están ocultas en cosas tales como las expresiones, la música ambiental, e incluso el vestuario de nuestros personajes.

Si bien la trama de la serie comienza siguiendo a un trío de novatos en la ficticia Boring High School (Tyler [Quinn Liebling], McQuaid [Rio Mangini] y Luke [Jahi Di’Allo]), pronto toda la atención se desvía a Luke y su interés amoroso por Kate (Peyton Kennedy), otra protagonista (creo). De la misma forma, se abre una trama secundaria en la que vemos como los padres de Luke y Kate desarrollan una relación.

Creo que una de mis principales quejas es lo irritante que llega a resultar nuestro emergente protagonista, y como las sub-tramas de algunos personajes parecen simplemente desaprovechadas. Esta sensación desafortunadamente se hace más fuerte en los momentos en los que nuestros novatos empiezan a desarrollar sus puntos de vista, y en el momento en el que sus intereses se empiezan a “personalizar”, ya que en un inicio, los tres se mueven como uno solo, o al menos, dan esa impresión.

Tengo que hacer una mención especial para el hecho de que, en las oportunidades que he tenido, mucha gente me ha comentado que los promocionales de la serie, les recuerdan muchísimo a Stranger Things, pero, antes de que se hagan con un juicio así de precipitado, he de decir que no comparte nada con esta serie, así que no se dejen llevar por las apariencias.

Everything sucks!... O quizás no todo
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