La oscuridad tras el príncipe mestizo

«David Yates no sabe lo que hizo»

Desde que tengo memoria recuerdo ver en bucle las películas de Harry Potter, puedo escribiros de memoria el guión de todas y cada una de ellas. Si en algo coincido con la mayoría de seguidores de esta obra de ficción es que la peor adaptación es la del Príncipe Mestizo, no solo omite partes interesantes del libro como el constante pique de Snape y Harry en clase, sino que se inventa una entera (justamente cuando los mortífagos atacan La Madriguera).

Pero David Yates no supo lo que hizo, y os lo digo enserio, consiguió crear lo más oscuro, triste y deprimente de toda la saga. Todo esto que os voy a comentar no sería capaz de expresarse en su totalidad si no fuese por su excelente apartado sonoro.

En este punto me atrevo a decir que pocas personas no conocen el trabajo de J.K. Rowling y su chico mago.

Pero analizar la película con un ojo crítico es increíble, y no me refiero tanto a los planos ni a como se cuenta la historia per se, sino a los personajes, el reflejo de sus personalidades.

Empezamos con Harry, es su sexto año, pero no puede vivirlo normalmente como cualquier adolescente, ahora tiene que tomar un recuerdo de un profesor con el objetivo de tener una pista sobre cómo vencer a Voldemort. En primer lugar es una presión bestial a la que está sometido, sin él pueden perder contra las fuerzas oscuras, por otro lado, su reputación como elegido no lo deja pasar desapercibido y por lo tanto la gente espera mucho más de él.

Seguimos con Hermione, este año parece que cae en una espiral de tristeza e impotencia, no sólo académica sino sentimentalmente. Harry empieza a superarlo en Pociones, y por mucho que lo intente, no puede llegar a su nivel.

Sentimentalmente está devastada cuando ve a Ron saliendo con Lavender, esto se muestra en una de las escenas más sentidas con una de las mejores bandas sonoras de toda la serie. Este dolor también es compartido por nuestro elegido, ya que ve a Ginny también saliendo con otro.

Y finalmente, Draco, que a los 16 años debe llevar a cabo una tarea esencial para los planes del señor oscuro, busca maneras de entrar en Hogwarts. Repito, 16 años, pero si no fuera suficiente si falla, pone a su familia en peligro. Esto pasa factura a Draco que queda demacrado hasta el extremo.

Los ejemplos de Harry y Draco son reflejos crueles de la madurez prematura que los jóvenes tienen que adquirir ante una guerra inminente, sin poder dedicarse a vivir los momentos dulces y amargos de su adolescencia.

Os dejo la soundtrack anteriormente mencionada a continuación.